Vivienda propia: construir una casa requiere más de 120 salarios
Un informe revela que el costo de edificación crece por debajo de la inflación y de los salarios, lo que redujo la cantidad de sueldos necesarios para acceder a una vivienda.
El acceso a la vivienda en Argentina continúa tensionado por la distancia entre ingresos y costos de construcción, aunque en el último año se registró una leve mejora en esa relación. Así lo indica un relevamiento que analiza la evolución del precio del metro cuadrado frente al salario promedio de los trabajadores formales.
Según datos de la Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires, el valor del metro cuadrado se ubicó en $1.994.703 en diciembre de 2025. De esta manera, construir una vivienda estándar de 100 metros cuadrados implica un desembolso cercano a los $199 millones, sin incluir impuestos, terreno ni margen empresario.
Por su parte, cifras del Ministerio de Capital Humano señalan que el salario promedio bruto de los trabajadores registrados alcanzó los $1.928.028 en ese mismo período, lo que se traduce en un ingreso neto aproximado de $1.600.263.
Con estos valores, se estima que un trabajador formal necesita 124,6 salarios completos para construir una vivienda de 100 m². Aunque se trata de un cálculo teórico, el indicador permite dimensionar el esfuerzo necesario para acceder a la casa propia.
Menos sueldos que antes
La comparación interanual muestra una mejora relativa. En diciembre de 2024 se requerían alrededor de 130 salarios para construir la misma vivienda, mientras que en 2023 la cifra ascendía a 197 sueldos.
La reducción en la cantidad de ingresos necesarios responde a un escenario en el que los salarios evolucionaron por encima de los costos de construcción.
Costos que pierden frente a la inflación
El último informe de APYMECO, correspondiente a febrero de 2026, indica que el costo del metro cuadrado trepó a $2.028.032. En términos interanuales, el incremento fue del 20,67%.
Este aumento se ubicó por debajo de la inflación general del período, que alcanzó el 33,1%, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Además, los salarios formales registraron una suba cercana al 29%, superando también el ritmo de los costos de obra.
Un alivio limitado
Si bien los datos reflejan una mejora en términos relativos, el acceso a la vivienda sigue siendo complejo para gran parte de la población. La necesidad de destinar más de diez años de ingresos completos para construir una casa evidencia que el desafío estructural persiste.
En este contexto, la evolución de los salarios, la inflación y los costos de construcción será determinante para definir si la tendencia favorable logra sostenerse en el tiempo.


