El Congreso Nacional de Educación Privada puso el foco en la inteligencia artificial y el pensamiento crítico

Mar del Plata fue nuevamente sede del Congreso Nacional de Educación Privada, que este año celebró su edición número 23 en el Hotel Costa Galana.
Con una concurrencia récord y un programa de exposiciones de primer nivel, el encuentro dejó como balance un fuerte llamado a repensar el rol de la escuela y de los educadores frente a la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y los cambios culturales y tecnológicos que atraviesan al sistema educativo
El evento, organizado por la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA), reunió a referentes nacionales y provinciales de educación, autoridades municipales, empresarios y especialistas en innovación pedagógica.
“Estamos muy contentos porque se cumplieron todas nuestras expectativas: el salón estuvo lleno, hubo debates enriquecedores y una gran participación de docentes y directivos”, señaló Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPA, en diálogo con “Comunidad Profesional”.

“Este Congreso fue una bisagra: marca un antes y un después en la forma en que los educadores pensamos la enseñanza. Ahora el desafío es llevar todo lo debatido a las aulas”, concluyó Zurita.
La educación frente a la inteligencia artificial
La IA fue el eje temático central del Congreso, no sólo desde su dimensión tecnológica sino también en su vínculo con el pensamiento crítico, la creatividad y los valores humanistas.
“Hoy no podemos seguir dando clases como lo hacíamos hace unos años, porque la realidad cambió y esta herramienta llegó para quedarse. El gran desafío es aprender a formular buenas preguntas, a contrastar información y a capacitar permanentemente a los docentes”, subrayó Zurita.
En esa línea, se destacó la necesidad de formar a los alumnos en competencias digitales, pero también en habilidades blandas, liderazgo positivo y ciudadanía responsable.
Un puente entre educación y trabajo
Uno de los aspectos más valorados fue la vinculación del Congreso con el mundo del trabajo y la producción.
“Creemos que el camino es ese: acercar la educación al sistema productivo y generar estudiantes preparados para un contexto laboral cada vez más exigente”, remarcaron desde la organización.
Desafíos y continuidad
El Congreso también dejó planteados retos de fondo: la brecha entre la velocidad con la que avanza la tecnología y la capacidad de adaptación del sistema educativo; la necesidad de que los institutos de formación docente incorporen contenidos digitales en sus currículas; y la importancia de generar espacios de capacitación continua.