Kicillof avanza con un sistema propio de subsidios al transporte y pone fin al convenio con Nación
El gobernador bonaerense oficializó el cierre del acuerdo firmado en 2018 para administrar las compensaciones tarifarias del transporte en el AMBA. La Provincia continuará con un régimen propio para las líneas bajo jurisdicción bonaerense.
El Gobierno de Axel Kicillof formalizó el cierre definitivo del convenio que durante más de siete años articuló a la provincia de Buenos Aires con el Estado nacional para administrar las compensaciones tarifarias del transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La decisión fue oficializada a través del Decreto 875/2026, publicado en el Boletín Oficial bonaerense. Con la medida, la administración provincial termina de cerrar un esquema que había comenzado en diciembre de 2018 y que fue prorrogado en varias oportunidades.
El cambio consolida el sistema diseñado por la Provincia para gestionar las compensaciones correspondientes a las empresas que prestan servicios de transporte bajo jurisdicción bonaerense.
Por qué terminó el convenio entre Nación y Provincia
El acuerdo original había surgido a partir del Consenso Fiscal de 2018 y establecía un mecanismo de cooperación entre las distintas jurisdicciones.
Durante la vigencia del convenio, el Estado nacional intervenía en el cálculo mensual de las compensaciones tarifarias que correspondían a las empresas de transporte. Luego, la Provincia distribuía esos recursos entre las compañías que prestaban servicios dentro de su territorio.
El convenio llegó a tener diez prórrogas a través de diferentes adendas. La última extensión fijó su vencimiento para el 31 de diciembre de 2025.
A partir de entonces, la Provincia comenzó a transitar una nueva etapa en la administración de los subsidios.
El nuevo sistema que implementó Kicillof
El cambio se produjo con la creación del Régimen de Compensaciones Tarifarias para el Transporte Automotor de Pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El sistema fue establecido mediante el Decreto 3231/25 y permitió que la Provincia desarrollara un esquema propio para reemplazar la asistencia técnica que anteriormente brindaba la Nación.
De acuerdo con los fundamentos de la normativa, la puesta en funcionamiento del nuevo régimen hizo innecesario mantener vigente el convenio de 2018.
Así, el Gobierno bonaerense pasó a contar con una herramienta propia para determinar y distribuir las compensaciones correspondientes a las líneas que se encuentran bajo su órbita.
Qué actividades quedan fuera del acuerdo
El cierre no se limita exclusivamente al cálculo de los subsidios.
Con la finalización de la cooperación institucional también quedaron concluidas las tareas que Nación y Provincia desarrollaban conjuntamente en relación con el Atributo Social de la tarjeta SUBE y las compensaciones vinculadas al gasoil diferencial.
El proceso quedó respaldado por un Acta de Cierre firmada el 7 de marzo de 2026, mediante la cual ambas administraciones dejaron asentado el cumplimiento de las obligaciones previstas en el convenio.
El Decreto 875/2026 formalizó posteriormente la conclusión definitiva del acuerdo.
Transporte público: una disputa clave entre Kicillof y Milei
La decisión bonaerense se produce en medio de una disputa política y financiera que enfrenta desde hace tiempo al gobernador Axel Kicillof con el presidente Javier Milei.
Uno de los principales puntos de conflicto está relacionado con los recursos que Nación transfiere a las provincias y con el financiamiento de servicios que tienen impacto directo sobre los habitantes del territorio bonaerense.
El transporte público ocupa un lugar central dentro de esa discusión debido a la cantidad de pasajeros que utilizan diariamente los colectivos que conectan los municipios del conurbano con la Ciudad de Buenos Aires y otros puntos del AMBA.
La administración provincial viene cuestionando la reducción de distintos mecanismos de financiamiento nacional y plantea la necesidad de contar con recursos suficientes para sostener servicios esenciales.
Qué cambia para las líneas de colectivos bonaerenses
El cierre del convenio significa que la Provincia ya no dependerá del mecanismo técnico previsto en aquel acuerdo de 2018 para avanzar con la determinación y distribución de las compensaciones destinadas a las empresas bajo jurisdicción bonaerense.
El nuevo régimen provincial toma ese lugar y permite que la administración de Kicillof tenga un mayor control sobre el esquema de asistencia al transporte.
La medida alcanza a los servicios que dependen de la jurisdicción provincial y municipal, dentro del ámbito correspondiente al AMBA.
No significa, por sí misma, la eliminación de los subsidios, sino un cambio en la estructura utilizada para administrarlos.
Kicillof consolida la autonomía provincial en transporte
El cierre formal del convenio representa otro paso en la estrategia del Gobierno bonaerense de fortalecer mecanismos propios frente al nuevo escenario de financiamiento federal.
El acuerdo que había comenzado en 2018 fue reemplazado en la práctica por el régimen creado por la Provincia a fines de 2025. Ahora, con la publicación del Decreto 875/2026, también queda concluida formalmente la relación institucional establecida bajo aquel esquema.
La decisión vuelve a colocar al transporte público y los subsidios en el centro de la disputa entre la Casa Rosada y la administración bonaerense.
Mientras continúan las diferencias por el reparto de recursos nacionales, Buenos Aires avanza con un modelo en el que busca tener mayor capacidad de decisión sobre el financiamiento y funcionamiento de los servicios de transporte que se encuentran bajo su jurisdicción.


